Antecedentes

Antecedentes

El nacimiento del escudo de Villa del Río surge de la idea de un grupo de personas respetuosas y amantes de la Historia que quieren plasmar gráficamente nuestros símbolos más emblemáticos; para que así este escudo sea representativo de la localidad en todos los eventos en los que sea necesario utilizarlo; como certámenes deportivos, literarios, de cante flamenco u homenajes a famosos. No olvidemos que, por aquellos años, lo que se venía utilizando era el escudo de España para representarnos en los actos. 
A partir de los años 50 se van realizando bocetos; pero será alrededor de los años 60 cuando se plantea esta necesidad de manera más imperiosa, tratándolo en numerosas tertulias de café y reuniones informales - en el fútbol, la feria, los certámenes de flamenco...- capitaneados por un joven José Luis Lope y otras personas de la localidad, como D. Alfonso Romero Cerezo, conocido como Alfonsito, cronista Oficial de la Villa, articulista costumbrista en el Diario Córdoba además de, como se diría ahora, gran dinamizador cultural y juvenil; D. Matías Prats, D. Pedro Luis de León, -joven estudiante con conocimientos de heráldica-, D. Sebastián Centella y otros, que fueron viendo un diseño tras otro, hasta encontrar los símbolos más representativos de nuestro pueblo: Villa del Río. 
Esto fue gestándose durante diez años aproximadamente hasta que, al fin, en torno a los años 70, ya era conocido popularmente el boceto del mismo y, con la democracia; aceptado y reconocido por la mayor parte de la población; interesándose en gran medida nuestro primer alcalde democrático, D. Bartolomé Delgado Canales, que quiso desde entonces comenzar su legalización. Los Alcaldes que le sucedieron, D. Juan Calleja Relaño y D. Bartolomé Ramírez Castro; también lo intentaron pero, por diversas circunstancias, quedaron interrumpidos los expedientes iniciados. 
Pero volvamos hacia atrás. Para llevar a cabo este proyecto, era necesario realizar una Memoria Histórico - Heráldica y, a petición de D. José Luis Lope, el encargado de esta labor fue el insigne Consejero Provincial de Bellas Artes, Arqueólogo y Académico D. Juan Bernier, con conocimientos en heráldica que, basándose en la bibliografía de aquellos años, recoge casi literalmente lo que escribieron en su momento D. José María de la Vega y D. José María de las Casas Deza... Se comenzó el trámite, pero quedó interrumpido; así pues, nunca se llegó a legalizar. 
Teniendo como cimientos esta memoria y destacando lo más representativo de nuestro entorno local: la estrella, el puente romano, el río Guadalquivir, el escudo de los Sousa, (primeros Señores de Villa del Río), y la orla de leones y castillos, (estos dos últimos elementos añadidos por D. Juan Bernier); se fueron llevando a cabo reuniones informales de trabajo que culminaron con el diseño final del dibujo, realizado por el ya arquitecto D. José Luis Lope y López de Rego, y al que D. Miguel Carlos Clementson Lope, un joven estudiante de Historia del Arte en aquel entonces, le dio los colores. El escudo ya era una realidad. 
Años más tarde, a instancia de los Cronistas Oficiales de la localidad: D. José Luis Lope primero y, más tarde, D. Francisco Pinilla y Dª. Catalina Sánchez, a los que se sumó D. Rafael Agüera Espejo Saavedra -Diplomado en Heráldica-, vieron un error en el triángulo entado en punta del escudo de los Sousa; ya que era otra la varonía del linaje que había que plasmar en el escudo: las armas de Castilla y Portugal de D. Vasco Alfonso de Sousa, -por su doble parentesco con Portugal y Castilla-, Alcaide y Veinticuatro de Córdoba en 1366. 
Así pues, en el escudo actual se ha cambiado el triángulo entado en punta, colocando los símbolos que le corresponden verdaderamente; y se ha sustituido la estrella de cinco puntas por una de ocho, más representativa; ya que la encontramos en la talla del ático del Retablo de la ermita de la Virgen de la Estrella, en la decoración de las andas de la Virgen, en la imagen de la Virgen en el Humilladero, en el cetro de los hermanos mayores y sobre las portadas laterales de la Parroquia de la Inmaculada de nuestra localidad.